
Aplicaciones industriales de la electrólisis


Los procesos electrolíticos tienen interesantes aplicaciones en el ámbito industrial. Algunas de ellas son:
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La obtención de metales activos, como los elementos de los grupos 1 y 2 y el aluminio, y de elementos no metálicos, como hidrógeno y cloro. Algunos de estos casos los hemos visto anteriormente.
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Los recubrimientos metálicos
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La purificación de metales, como es el caso del cobre

Purificación electrolítica del cobre
Una vez obtenidos los metales mediante alguna operación metalúrgica apropiada, suele ser conveniente someterlos a un proceso de refino o purificación que los haga útiles para determinadas aplicaciones.


Este es el caso del cobre, cuya utilidad como conductor depende en gran medida de su grado de pureza.
La purificación de este metal se lleva a cabo electrolíticamente. El electrolito es una sal soluble de cobre, como CuSO4, el ánodo es una barra de cobre impurificado y el cátodo es una placa de cobre puro. Sobre esta se deposita el metal.
Manteniendo un potencial adecuado, el cobre del ánodo se oxida y pasa a la disolución, de donde se deposita en el cátodo.


Las impurezas que contenía el metal no se descargan sobre el cátodo: los iones metálicos activos, como Fe2+ o Zn2+, permanecen en disolución, mientras que los metales nobles, como Ag, Au y Pt, caen al fondo del recipiente, de donde se retiran para su utilización posterior.



